La organización internacional ILGA-Europe ha definido a España como ejemplo de “resistencia” ante el auge global de la ola antiderechos, según recoge su informe anual ILGA Europe’s Annual Review, en el que ha participado la Federación Estatal LGTBI+. El estudio evalúa cada año el respeto a los derechos LGTBI+ en 54 países de Europa y Asia central.
El documento alerta de que las vulneraciones de derechos del colectivo se han convertido en una represión sistémica en distintos puntos del continente, desde la prohibición de manifestaciones del Orgullo en países de la Unión Europea hasta condenas amparadas en leyes contra la denominada “propaganda”. Según la subdirectora de ILGA-Europe, Katrin Hugendubel, Europa ha entrado en una fase en la que se utilizan herramientas legislativas y políticas a gran escala para restringir derechos fundamentales.
España, referente con matices
Frente a este contexto, el informe destaca que en España varios parlamentos autonómicos se opusieron a los intentos de la extrema derecha de desmantelar marcos de igualdad, lo que demuestra —según la organización— que las instituciones democráticas pueden actuar con firmeza cuando existe voluntad política.
El vocal de Relaciones Exteriores de la Federación Estatal LGTBI+, Óscar Rodríguez, ha subrayado que España continúa siendo un referente internacional en el reconocimiento de derechos LGTBI+, gracias a marcos legislativos sólidos, instituciones comprometidas con el Estado de derecho y una sociedad civil activa.
No obstante, la presidenta de la Federación, Paula Iglesias, ha advertido de que la ola antiderechos también ha llegado al país, señalando como ejemplo el intento de desmantelar la ley trans en la Comunitat Valenciana, ante el que el Gobierno respondió con un recurso de inconstitucionalidad.
Preocupación por el auge de los discursos de odio
El informe refleja además una creciente preocupación por el aumento de los discursos de odio que utilizan los derechos LGTBI+ como elemento de confrontación política y que alimentan la tendencia global de recorte de derechos ya consolidados.
En este sentido, Paula Iglesias ha reclamado la aprobación urgente de un Pacto de Estado contra los discursos de odio hacia grupos en situación de vulnerabilidad, al considerar que se trata de una herramienta clave para frenar la expansión de posiciones reaccionarias y proteger los derechos democráticos.
Según ILGA-Europe, aunque el ritmo e intensidad de los retrocesos varía entre países, la trayectoria general en la región resulta “inequívoca y profundamente preocupante”, lo que refuerza la importancia de fortalecer las garantías democráticas y el compromiso institucional con la igualdad.







