La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa ha adoptado una resolución histórica para instar a los Estados miembros a prohibir las prácticas de conversión, también conocidas como “terapias de conversión” o “prácticas reparadoras”, dirigidas a cambiar, reprimir o suprimir la orientación sexual, la identidad de género o la expresión de género de las personas LGTBI+.
La resolución, aprobada por una amplia mayoría con 71 votos a favor, 26 en contra y 2 abstenciones, fue debatida en una sesión plenaria en Estrasburgo que incluyó intentos coordinados de presionar para eliminar referencias a la identidad de género y a las personas trans del texto. A pesar de ello, el documento fue respaldado por un amplio apoyo interpartidista y mantiene un enfoque inclusivo centrado en la protección de los derechos de las personas LGTBI+.
Estas prácticas de conversión carecen de base científica y se consideran dañinas por su impacto físico y psicológico. La Asamblea ha definido claras recomendaciones para los gobiernos: introducir marcos legales que prohíban todas las formas de prácticas de conversión, garantizar que los servicios de apoyo a supervivientes estén adecuadamente preparados y financiados, establecer mecanismos de seguimiento y recopilación de datos, y desarrollar campañas de sensibilización pública sobre los daños que estas prácticas causan.
Aunque la resolución de la Asamblea no es vinculante, establece un estándar internacional de derechos humanos y guía a las autoridades nacionales para traducir estas recomendaciones en leyes y políticas concretas en cada país. Según la Asamblea, acabar con las prácticas de conversión no solo requiere prohibiciones legales, sino también voluntad política sostenida, servicios de apoyo bien dotados y educación pública para prevenir más daños.
La adopción de esta resolución marca un paso significativo en los esfuerzos europeos por erradicar prácticas que vulneran los derechos de las personas LGTBI+, subrayando la importancia de que la diversidad en la orientación sexual y la identidad de género sea reconocida y respetada como parte de la condición humana.







