Amnistía Internacional alerta: 2025, el año del asalto global a los derechos LGBTIQ+ y la diversidad

El último informe de la organización denuncia una ofensiva coordinada de gobiernos y grupos contrarios al género que busca desmantelar avances históricos mediante leyes restrictivas y censura.

Amnistía Internacional ha hecho público su informe anual sobre Discriminación y Violencia por Motivos de Género, revelando un panorama de «asedio sistémico» contra la comunidad LGBTIQ+. El documento destaca que, lejos de avanzar hacia la igualdad, el último año ha estado marcado por una contraofensiva política que utiliza el aparato del Estado para institucionalizar la discriminación, especialmente contra las personas transgénero.

Retroceso legislativo: El binarismo como arma política

La organización pone el foco en Europa y América, donde la retórica de odio se ha transformado en legislación tangible. En Hungría y Eslovaquia, las reformas constitucionales han limitado el reconocimiento legal a solo dos géneros (masculino y femenino), una medida que Amnistía califica como un intento deliberado de «borrar la existencia de las personas no binarias y desproteger a las parejas del mismo sexo».

En el continente americano, el informe documenta políticas regresivas en Canadá, Estados Unidos, Paraguay, Perú y Puerto Rico. Estas leyes atacan directamente la autonomía de las personas trans, revirtiendo derechos que Amnistía consideraba consolidados.

Censura y criminalización: El silencio impuesto

El informe de Amnistía Internacional denuncia dos frentes represivos particularmente graves:

  • El «Apagón» Digital en China: Cumpliendo directrices oficiales, las plataformas digitales han eliminado sistemáticamente debates sobre derechos LGBTIQ+, privando a la comunidad de espacios de apoyo y visibilidad.
  • Cárcel por Orientación Sexual: Mientras que en Burkina Faso se ha aprobado una nueva ley que penaliza las relaciones homosexuales, en gran parte de Oriente Medio y el Norte de África se sigue deteniendo y procesando a personas con condenas severas por su identidad de género.
Un vínculo directo con la misoginia

Amnistía subraya que este retroceso no ocurre de forma aislada. El informe vincula los ataques a la diversidad con un aumento de la violencia contra las mujeres. Destaca el caso de Argentina, donde el gobierno eliminó 13 programas clave de prevención de violencia de género pese a que ocurre un femicidio cada 35 horas, y la retórica misógina en Georgia, que derivó en abusos y registros corporales degradantes a mujeres activistas.

Victorias judiciales: La resistencia de los derechos

A pesar de la tendencia global, Amnistía Internacional celebra avances puntuales que sirven de contrapeso:

  • Reconocimiento Jurídico: Los fallos judiciales en Japón y México representan victorias históricas para el derecho a la identidad de las personas trans.
  • Salud Reproductiva: Países como Dinamarca, Noruega y Luxemburgo han blindado el derecho al aborto, contrastando con la prohibición total impuesta en República Dominicana.

«Los gobiernos deben poner fin a la discriminación basada en la sexualidad y acometer reformas urgentes para garantizar la igualdad plena de derechos», sentencia el organismo. Amnistía Internacional concluye con una exigencia clara: la protección, la justicia y la reparación deben ser accesibles para todas las personas, sin que su identidad u orientación sexual suponga un obstáculo para sus derechos humanos más básicos.

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