Un tribunal francés condena el acoso transfóbico contra Brigitte Macron y refuerza el derecho a la privacidad

Tal y como recoge el portal Gay Star News, un tribunal de París ha dictado una sentencia histórica en defensa del derecho a la privacidad y la dignidad personal, al condenar a diez personas por ciberacoso contra la primera dama de Francia, Brigitte Macron.

La resolución judicial, hecha pública este lunes, considera culpables a los acusados por difundir en redes sociales y plataformas digitales afirmaciones falsas en las que se aseguraba que Brigitte Macron es una mujer trans. El tribunal ha subrayado que este tipo de ataques, basados en la identidad o en la identidad de género percibida, constituyen una vulneración grave del derecho a la vida privada y un atentado contra la dignidad humana.

Aunque las afirmaciones difundidas eran falsas, la sentencia establece un principio clave: el acoso sustentado en la identidad de género, real o supuesta, es ilegal y no puede ampararse en la libertad de expresión. La corte recalcó que nadie está obligado a hacer pública su historia personal ni su identidad, y que utilizarla como objeto de burla, sospecha o conspiración supone un comportamiento “malicioso e insultante”.

El fallo también condena los comentarios vejatorios relacionados con la diferencia de edad entre Brigitte Macron, de 72 años, y el presidente francés, Emmanuel Macron, de 48, al considerar que forman parte del mismo patrón de hostigamiento y desprecio personal.

Desde el tribunal se recordó que, tanto si una persona es trans como cis, su identidad y su pasado no son materia de debate público ni de especulación. En consonancia con el derecho internacional de los derechos humanos, la sentencia reafirma que toda persona tiene derecho a definir su propia historia sin ser sometida a escrutinio humillante.

Este veredicto cobra especial relevancia en un contexto internacional en el que continúan los discursos de odio y la desinformación en redes sociales. De hecho, mientras se producía esta condena en Francia, sigue su curso en Estados Unidos un proceso de 219 páginas por difamación contra la influencer Candace Owens, relacionado con la difusión de este tipo de teorías.

La sentencia lanza un mensaje claro: internet no es un espacio ajeno a la ley y no puede utilizarse como excusa para vulnerar la privacidad, alimentar el odio o despojar a las personas de su dignidad.

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