El colectivo LGTBI reclama que la orientación sexual del joven de 27 años no quede fuera de la investigación sobre la agresión que terminó con su vida en Alicante. «No queremos privilegios. Queremos justicia», reivindica la asociación.
La muerte de Miguel, un joven alicantino de 27 años, ha conmocionado a la comunidad LGTBI y ha abierto una pregunta que, para Alicante Entiende, no puede quedar sin respuesta: ¿existió una motivación homófoba detrás de la agresión que acabó con su vida?
La asociación Alicante Entiende LGTBI ha expresado su profundo pesar por lo ocurrido y reclama que la investigación policial y judicial contemple expresamente esta posibilidad, sin prejuzgar los hechos, pero también sin dejar fuera una hipótesis que podría resultar determinante para conocer qué sucedió aquella madrugada. El propio colectivo ha identificado públicamente a la víctima como Miguel.
«No queremos privilegios. Queremos justicia», resume la entidad, que insiste en que investigar una posible motivación discriminatoria no supone anticipar culpabilidades, sino garantizar que todas las circunstancias de la agresión sean esclarecidas.
Una agresión que terminó con la vida de un joven de 27 años
Los hechos ocurrieron sobre las 5:20 horas del pasado jueves en las inmediaciones de la parada del TRAM de Campo de Golf, en la zona de Playa de San Juan de Alicante.
Según la información facilitada por fuentes de la Policía Nacional, la víctima y el joven de 22 años posteriormente detenido procedían de una discoteca cercana. Ambos no se conocían previamente y tampoco constaba que hubieran mantenido una discusión en el interior del establecimiento.
Las primeras pesquisas policiales apuntan a una disputa verbal que terminó en una agresión. El joven de 22 años habría propinado una patada en la cabeza a Miguel, que al caer sufrió un fuerte golpe contra las vías del TRAM.
La gravedad de las heridas provocó su hospitalización y posteriormente su fallecimiento. La Policía Nacional detuvo al presunto autor y la investigación quedó en manos del Grupo de Delincuencia Violenta de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Alicante.
La pregunta que Alicante Entiende quiere que también se investigue
Para Alicante Entiende, reconstruir cómo se produjo la agresión no es suficiente. También resulta imprescindible esclarecer por qué ocurrió.
La asociación reclama que los investigadores valoren si pudo existir una motivación vinculada a la orientación sexual real o percibida de Miguel y que esta posibilidad no sea descartada de antemano.
La reivindicación es especialmente clara: si las pruebas terminaran acreditando que la agresión estuvo motivada porque Miguel era gay, porque fue percibido como tal o por un eventual acercamiento afectivo o sexual hacia otro hombre, Alicante Entiende considera que esa circunstancia debe formar parte de la respuesta judicial.
«No queremos privilegios. No queremos impunidad. Queremos que si una persona ha sido asesinada por ser gay, o por ser percibida como tal, ese odio sea reconocido y tenga la correspondiente respuesta de la Justicia», señala el colectivo.
Investigar el odio también es hacer justicia
La reclamación de Alicante Entiende pone sobre la mesa una realidad que las organizaciones LGTBI llevan años señalando: cuando existe la posibilidad de que una agresión esté relacionada con la orientación sexual o la identidad de una víctima, conocer la motivación es una parte esencial de la investigación.
No se trata de establecer conclusiones antes de tiempo. Se trata precisamente de lo contrario: de no cerrar ninguna vía antes de disponer de las pruebas necesarias.
La asociación reclama que se esclarezcan todas las circunstancias de la muerte, que una eventual motivación discriminatoria sea valorada si existen pruebas y que las víctimas de la violencia LGTBIfóbica reciban una protección efectiva. También exige que la homofobia «no sea invisibilizada ni normalizada».
Para el colectivo, aplicar una perspectiva de diversidad en la investigación significa reconocer que un mismo acto violento puede tener dimensiones diferentes cuando la víctima es elegida o atacada por formar parte (o ser percibida como parte) de un colectivo históricamente discriminado.
Una concentración para recordar a Miguel y exigir respuestas
Alicante Entiende ha convocado una concentración para el próximo 27 de agosto ante los Juzgados de Benalúa, en Alicante, con el objetivo de reclamar justicia y pedir que se investigue la posible motivación homófoba de la agresión.
La movilización será también un espacio para acompañar a las personas cercanas a Miguel y para reivindicar que ninguna vida LGTBI sea reducida a una estadística o a un suceso más.
Porque detrás de cada titular hay una persona, una familia, amistades y una comunidad que vuelve a enfrentarse a una pregunta demasiado conocida: si el odio estuvo presente, ¿será reconocido como tal?
Alicante Entiende lo resume de forma inequívoca:
«Una vida LGTBI vale exactamente lo mismo que cualquier otra vida».
La investigación deberá determinar ahora las circunstancias concretas de lo ocurrido y la responsabilidad penal que corresponda. Mientras tanto, el movimiento LGTBI de Alicante reclama algo elemental: que, si existió homofobia, también sea investigada, nombrada y juzgada.







