La Federación Estatal LGTBI+ se suma a la huelga general del 11 de noviembre: «Sin techo, no hay Orgullo»

La organización denuncia que la crisis de la vivienda agrava la exclusión y la discriminación que sufren las personas LGTBI+ y reclama medidas que garanticen un hogar digno y seguro. Según sus investigaciones, el 34 % del colectivo ha experimentado alguna situación de sinhogarismo en los últimos cinco años

La Federación Estatal LGTBI+ (FELGTBI+) ha anunciado su respaldo a la huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre, impulsada por los movimientos sociales y respaldada por los sindicatos UGT y CCOO para reclamar salarios suficientes y el derecho a una vivienda digna.

Bajo el lema «Sin techo, no hay Orgullo», la organización sitúa la emergencia habitacional entre los principales desafíos para la igualdad real de las personas LGTBI+. Advierte de que las dificultades para acceder a una vivienda no afectan a toda la población por igual y que la discriminación por orientación sexual o identidad de género puede agravar las situaciones de precariedad y exclusión.

La Federación señala especialmente la vulnerabilidad de las personas jóvenes, trans, migrantes, con discapacidad y mayores, que pueden enfrentarse a obstáculos adicionales para encontrar y mantener un hogar seguro.

La vivienda, una cuestión de derechos LGTBI+

La presidenta de la Federación Estatal LGTBI+, Paula Iglesias, considera que el acceso a una vivienda digna debe entenderse como una condición indispensable para ejercer otros derechos fundamentales.

«La crisis de la vivienda es un eje estructural de vulnerabilidad», afirma Iglesias, quien advierte de que las dificultades económicas se suman, en muchos casos, a la LGTBIfobia en el mercado laboral, la discriminación en el acceso al alquiler y el rechazo dentro del propio entorno familiar.

Para la organización, disponer de un espacio seguro no es únicamente una cuestión económica. También puede determinar la posibilidad de desarrollar libremente la identidad, construir un proyecto de vida independiente y vivir sin miedo a sufrir violencia o discriminación.

Una de cada tres personas LGTBI+ ha experimentado situaciones de sinhogarismo

Los datos aportados por la Federación reflejan la dimensión de esta problemática.

Según el informe Estado LGTBI+ 2025: Informe Socioeconómico, elaborado en colaboración con la Universidad de Salamanca, el 34 % de las personas LGTBI+ encuestadas ha vivido alguna experiencia de sinhogarismo durante los últimos cinco años.

Estas situaciones no se limitan a dormir en la calle. También incluyen verse obligado a alojarse temporalmente en casas de amistades o familiares, recurrir a alojamientos de emergencia o residir en espacios inadecuados.

El estudio señala que un 17 % ha tenido que vivir temporalmente con amistades o familiares, un 10 % ha recurrido a alojamientos temporales y un 4,5 % ha llegado a dormir en la calle.

Las cifras evidencian que la inseguridad residencial adopta diferentes formas y puede permanecer invisible para buena parte de la sociedad.

«La LGTBIfobia también desaloja»

Uno de los aspectos sobre los que alerta la Federación es la situación de quienes tienen que abandonar el hogar familiar debido al rechazo hacia su orientación sexual o identidad de género.

«La LGTBIfobia también desaloja», denuncia Paula Iglesias, que recuerda cómo numerosas personas jóvenes se enfrentan a la expulsión de sus hogares y posteriormente encuentran enormes dificultades para acceder al mercado del alquiler.

La presidenta de FELGTBI+ advierte de que no se trata exclusivamente de una crisis económica, sino también de una emergencia de derechos humanos.

La pérdida del hogar, sostiene la organización, puede incrementar la exposición a situaciones de violencia, discriminación y exclusión social, especialmente cuando no existen redes familiares de apoyo o recursos económicos suficientes.

Políticas de vivienda que tengan en cuenta la diversidad

Ante esta realidad, la Federación Estatal LGTBI+ reclama que las políticas públicas de vivienda incorporen una perspectiva específica de diversidad sexual y de género.

La entidad considera necesario establecer medidas contra la discriminación residencial y garantizar que todas las personas puedan acceder a una vivienda segura, digna y libre de LGTBIfobia.

También insiste en la importancia de reconocer las circunstancias particulares de los colectivos más vulnerables, para evitar que las políticas habitacionales reproduzcan desigualdades ya existentes.

«La vivienda digna también es un derecho LGTBI+. Sin techo no hay orgullo ya que la emancipación y la seguridad residencial son bases indispensables para poder vivir la identidad en libertad. Sin casa, no hay igualdad real», reivindica Iglesias.

El 11 de noviembre, una movilización por los salarios y la vivienda

La huelga general del miércoles 11 de noviembre reunirá reivindicaciones laborales y sociales vinculadas al encarecimiento de la vivienda, la pérdida de poder adquisitivo y las dificultades de emancipación.

La convocatoria, respaldada por UGT y CCOO junto a otros sindicatos y organizaciones sociales, pretende situar la vivienda en el centro del debate sobre las condiciones de vida de la ciudadanía.

La Federación Estatal LGTBI+ ha celebrado la implicación sindical y anima a participar en la jornada de movilización.

«La historia nos demuestra que solo a través de la movilización social podemos avanzar en derechos fundamentales», afirma Paula Iglesias.

Con su adhesión, la Federación busca recordar que la defensa de los derechos LGTBI+ también pasa por garantizar condiciones materiales de vida dignas.

El mensaje que plantea la organización es claro: la igualdad no puede ser plena cuando acceder a un hogar seguro continúa siendo un privilegio en lugar de un derecho.

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