El alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, advierte de un aumento de la persecución, la discriminación y las restricciones contra las personas LGTBIQ+ y señala el debilitamiento económico de las organizaciones que trabajan por sus derechos
Naciones Unidas ha lanzado una advertencia ante el aumento de la presión contra los derechos de las personas LGTBIQ+ en diferentes regiones del mundo. El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, ha asegurado que la actual reacción contra el colectivo es «profunda y coordinada» y que la persecución está aumentando a un ritmo «alarmante».
Türk realizó estas declaraciones durante el encuentro de alto nivel ‘Championing Diversity in Times of Adversity: Standing Up for LGBTI Persons’, organizado el 21 de septiembre por el UN LGBTI Core Group en paralelo a la 81ª sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas.
El encuentro reunió a representantes de Estados, Naciones Unidas y la sociedad civil con el objetivo de analizar la situación de las personas LGTBI en un contexto internacional marcado por nuevas restricciones y retrocesos en materia de derechos. El Grupo Central LGBTI de la ONU está copresidido actualmente por México y Noruega y cuenta con la participación de numerosos países, entre ellos España.
«Sus derechos, seguridad y bienestar están bajo ataque»
Durante su intervención, Türk sostuvo que las personas LGTBIQ+ continúan viviendo en numerosos lugares en contextos de «hostilidad y exclusión» y describió las amenazas actuales como una ofensiva que afecta a diferentes dimensiones de sus vidas.
«Sus derechos, seguridad y bienestar están bajo ataque», afirmó el responsable de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que aludió a consecuencias de carácter físico, psicológico, social, político y jurídico.
El alto comisionado también mostró su preocupación por el empleo de discursos contra las personas LGTBIQ+ en campañas políticas y por la utilización del colectivo como elemento de confrontación social.
Según Türk, en algunos países las organizaciones dedicadas a la defensa de estos derechos están siendo calificadas como extremistas, terroristas o amenazas para la seguridad nacional. En su intervención mencionó expresamente acontecimientos recientes en Turquía y Senegal como ejemplos de la situación que denuncia.
En Turquía, la Oficina de Derechos Humanos de la ONU expresó este mes su preocupación por las detenciones masivas de personas LGTBIQ+ y defensores de derechos humanos y pidió la liberación inmediata de quienes hubieran sido detenidos arbitrariamente.
La financiación de las organizaciones también se desploma
A la preocupación por las restricciones legales y políticas se suma una importante crisis de financiación de las organizaciones que trabajan por los derechos LGTBIQ+.
Un informe publicado el pasado 10 de septiembre por Outright International encuestó a 229 organizaciones de 94 países y constató que 203 de ellas habían perdido financiación desde enero de 2025. Casi la mitad de las entidades afectadas aseguró haber perdido más de la mitad de su presupuesto.
El dato ha sido resumido en algunos medios como que alrededor del 90% de las organizaciones LGTBIQ+ mundiales han perdido financiación, pero el propio informe introduce una precisión importante: la encuesta fue voluntaria y las entidades perjudicadas por los recortes podían tener mayor incentivo para participar, por lo que sus resultados no permiten afirmar que nueve de cada diez organizaciones LGTBIQ+ de todo el mundo hayan perdido fondos.
Outright International sostiene además que desde enero de 2025 se han retirado aproximadamente 125 millones de dólares de programas internacionales destinados a promover los derechos y la protección de personas lesbianas, gais, bisexuales, trans, intersexuales y queer.
Una llamada a defender los derechos como parte del conjunto de los derechos humanos
Türk defendió ante Naciones Unidas que la lucha por la igualdad de las personas LGTBIQ+ no constituye un ámbito separado del resto de los derechos humanos.
Para el alto comisionado, los avances conseguidos por el movimiento han contribuido históricamente a ampliar las libertades del conjunto de la sociedad. Frente al escenario actual, reivindicó la «valentía, dignidad y solidaridad» que ha caracterizado esa trayectoria y pidió mantener una respuesta internacional ante los retrocesos.
La advertencia llega en un momento en el que organizaciones internacionales documentan simultáneamente restricciones legales, discursos políticos hostiles, dificultades para la participación pública y una reducción de los recursos económicos disponibles para asociaciones y defensores de los derechos LGTBIQ+.
El mensaje de Naciones Unidas es, en este sentido, inequívoco: los avances alcanzados durante las últimas décadas no deben considerarse irreversibles y la protección frente a la discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género continúa formando parte del sistema internacional de derechos humanos.







