La Federación Estatal LGTBI+ alerta, con motivo del Día de la Visibilidad Bisexual, de la persistencia de la bifobia, el borrado de las identidades bi+ y la discriminación en ámbitos como la pareja, la sanidad, la familia o el asilo
Cada 23 de septiembre, el Día de la Visibilidad Bisexual pone el foco en unas identidades que continúan enfrentándose a prejuicios, estereotipos y formas específicas de discriminación. Este año, la Federación Estatal LGTBI+ aprovecha la fecha para alertarnos de la violencia que siguen padeciendo las personas bi+ y reclamar medidas específicas contra la bifobia.
Según los datos del estudio Estado del Odio 2026, elaborado por la Federación con la colaboración de integrantes de un equipo de investigación del Instituto de Políticas y Bienes Públicos del CSIC, una de cada cinco personas bisexuales ha sufrido una agresión durante los últimos doce meses. El informe señala además que aproximadamente una de cada tres ha experimentado situaciones de acoso y/o discriminación en ese mismo periodo.
Una violencia que atraviesa distintos ámbitos de la vida
Desde la Federación advierten de que la bifobia no se limita a insultos o agresiones explícitas, sino que también puede manifestarse mediante estereotipos, cuestionamientos de la orientación sexual o dinámicas de exclusión.
La cocoordinadora del Grupo de Políticas Bisexuales de la organización, Noelia Salido, sostiene que se trata de una violencia “específica, diferenciada y profundamente arraigada” y señala entre sus manifestaciones la hipersexualización de las personas bisexuales o la culpabilización de quienes sufren agresiones.
Uno de los estereotipos que persisten, según denuncia la Federación, es asociar la bisexualidad con la promiscuidad o con una supuesta incapacidad para mantener relaciones monógamas o acuerdos estables de pareja. La organización considera que estas creencias pueden alimentar dinámicas de desconfianza, celos, aislamiento y control, especialmente hacia mujeres y personas no binarias percibidas socialmente como femeninas.
Invisibilidad también en las instituciones
La Federación pone igualmente el foco en lo que denomina violencia institucional. Alex Robles, también cocoordinador del Grupo de Políticas Bisexuales, denuncia que las experiencias específicas de las personas bi+ quedan en ocasiones diluidas bajo categorías generales como la homofobia, dificultando así identificar y abordar la bifobia como un fenómeno diferenciado.
La organización también advierte de problemas en los procedimientos de protección internacional. Según Robles, existen casos en los que personas bisexuales solicitantes de asilo ven cuestionado su riesgo de persecución bajo la premisa de que podrían mantener relaciones heterosexuales y ocultar su orientación.
Borrado bisexual y estereotipos sobre las familias
Otro de los problemas destacados por la Federación es el denominado borrado bisexual, es decir, la invisibilización de la bisexualidad en función, por ejemplo, del género de la pareja que tenga una persona en un determinado momento.
La organización denuncia también prejuicios relacionados con la crianza y la formación de familias. Según Robles, todavía persiste la idea, sin base objetiva, de que una persona bisexual tendría menor capacidad para proporcionar un entorno familiar estable.
Este borrado puede intensificarse cuando la persona bisexual es además trans, no binaria, intersexual o asexual, ya que las distintas dimensiones de su identidad pueden quedar invisibilizadas o tratadas de manera separada.
La Federación alerta asimismo de que las personas bisexuales pueden encontrarse con incomprensión incluso dentro de espacios LGTBI+. Entre los ejemplos citados aparecen la identificación automática de una mujer bisexual como lesbiana en función de su pareja o el estereotipo que presenta a los hombres bisexuales como hombres gais que todavía no han asumido completamente su orientación.
Las reivindicaciones del Día de la Visibilidad Bisexual
Con motivo del 23 de septiembre, la Federación Estatal LGTBI+ reclama eliminar cualquier contenido sanitario, médico o psiquiátrico que vincule las plurisexualidades con trastornos mentales.
También pide que la bifobia y las orientaciones bi+ sean reconocidas expresamente en las herramientas normativas y protocolos relacionados con los delitos de odio y el asilo político.
A estas demandas suma una revisión de los espacios LGTBI+ para garantizar que sean inclusivos con las personas bisexuales y una representación cultural y mediática alejada de estereotipos relacionados con la promiscuidad, la indecisión o la inestabilidad.
El Día de la Visibilidad Bisexual vuelve así a poner sobre la mesa una reivindicación central: que la bisexualidad no sea interpretada a partir del género de la pareja, ni reducida a una etapa, una duda o una transición entre orientaciones, sino reconocida como una orientación sexual por sí misma.







