Un informe de la Federación Estatal LGTBI+ y ManpowerGroup revela que la mitad de las personas trans encuestadas ha sufrido agresiones verbales o físicas en el trabajo y que casi siete de cada diez consideran que los prejuicios han frenado su desarrollo profesional. Ambas entidades reclaman medidas efectivas para garantizar la igualdad de oportunidades
El 62% de las personas trans ha sufrido discriminación durante los procesos de selección de personal, según revela el informe Talento trans en el empleo, elaborado conjuntamente por la Federación Estatal LGTBI+ (FELGTBI+) y ManpowerGroup. El estudio pone de manifiesto las barreras que todavía dificultan el acceso al mercado laboral, la estabilidad en el empleo y la promoción profesional de las personas trans en España.
La investigación, presentada este mes de noviembre, combina datos de las tres últimas ediciones de la encuesta Estado LGTBI+, elaborada por la Federación Estatal, con entrevistas en profundidad y grupos de trabajo en los que han participado personas trans, profesionales de Recursos Humanos, especialistas en selección de personal y responsables de diversidad e inclusión de distintas organizaciones.
Los resultados muestran una realidad preocupante: el 50% de las personas trans analizadas ha sufrido agresiones verbales o físicas en su entorno laboral, mientras que el 67,7% considera que los prejuicios relacionados con su identidad de género han dificultado su progresión profesional.
El informe también señala una elevada temporalidad laboral, que sitúa en el 64% entre las personas trans, frente al 9,9% de la población general española, según las cifras recogidas por la investigación.
La discriminación no termina al conseguir un empleo
Los datos reflejan que las dificultades laborales de las personas trans no se limitan al momento de acceder a un puesto de trabajo. Los prejuicios y las situaciones de discriminación también pueden condicionar sus posibilidades de ascenso, su estabilidad profesional y su bienestar dentro de las empresas.
La investigación identifica una distancia importante entre el reconocimiento legal de la igualdad y su aplicación en el funcionamiento cotidiano de las organizaciones.
En este sentido, el director ejecutivo de la Federación Estatal LGTBI+, William Gil D’Avolio, explica que, aunque el 71% de las personas LGTBI+ valora positivamente las leyes de igualdad, todavía existe una notable brecha entre los compromisos adquiridos y las medidas que realmente se aplican.
Según los datos recogidos en el informe, solo el 40,1% de las empresas cuenta con políticas específicas para el colectivo LGTBI+, mientras que únicamente el 30,2% dispone de un plan estructurado.
Además, apenas el 33,76% de las personas trabajadoras percibe que las medidas de igualdad y diversidad se aplican realmente en el día a día.
Estas cifras ponen de relieve, según las entidades responsables del estudio, la necesidad de avanzar hacia entornos profesionales donde las políticas inclusivas se traduzcan en procedimientos concretos y verificables.
«Necesitamos pasar del compromiso a la acción»
La representante de la Comisión Ejecutiva de la Federación Estatal LGTBI+, Marta Alonso, considera que las empresas disponen actualmente de herramientas suficientes para mejorar la inclusión laboral de las personas trans.
«Necesitamos pasar del compromiso a la acción», afirma Alonso, quien recuerda la existencia de marcos normativos como la Ley 4/2023 y el Real Decreto 1026/2024, además de protocolos de transición y buenas prácticas empresariales.
A su juicio, «el reto actual ya no es normativo, sino de ejecución operativa».
La representante de la Federación también destaca que incorporar el talento trans no debe entenderse exclusivamente como una cuestión de responsabilidad social o de cumplimiento legal, sino como una oportunidad para ampliar las posibilidades de contratación y construir organizaciones más diversas.
En la misma línea se pronuncia Vicenç Álvaro, director de Marketing y Comunicación de ManpowerGroup, quien advierte de que las dificultades de las empresas para encontrar profesionales no pueden abordarse sin revisar las barreras que impiden a determinados colectivos acceder al empleo.
«Ninguna organización debería renunciar a contratar a personas preparadas por razones ajenas a sus capacidades», señala.
Álvaro defiende que la diversidad puede contribuir a la innovación y a la capacidad de adaptación de las organizaciones, por lo que considera fundamental que las personas sean valoradas por sus competencias y potencial profesional, y no por los prejuicios asociados a su identidad de género.
Una guía para que las empresas incorporen y acompañen al talento trans
Además de analizar las dificultades existentes, el informe Talento trans en el empleo incorpora una guía práctica para impulsar la incorporación y el desarrollo profesional de las personas trans.
El documento está dirigido a empresas, departamentos de Recursos Humanos y responsables de selección de personal, con el objetivo de facilitar herramientas que permitan eliminar barreras y mejorar los entornos laborales.
Entre sus principales recomendaciones se encuentran:
- Comunicar de forma visible el compromiso de la empresa con la diversidad y la igualdad de oportunidades.
- Formar y sensibilizar a los equipos encargados de los procesos de contratación y de la gestión de personal.
- Respetar el nombre y los pronombres indicados por cada persona, aunque no coincidan con los que figuran en su documentación administrativa.
- Informar desde el inicio sobre los protocolos de acompañamiento, las redes internas de personas aliadas y los canales de consulta o denuncia.
- Favorecer la participación de profesionales con perfiles diversos en programas de liderazgo y espacios de decisión.
La guía también recoge experiencias y buenas prácticas de organizaciones que ya han puesto en marcha iniciativas para favorecer la inclusión del talento trans.
El objetivo es ofrecer referencias que otras empresas puedan incorporar a sus procedimientos de selección, contratación, promoción y acompañamiento profesional.
La igualdad laboral, un desafío pendiente para las personas trans
El informe elaborado por la Federación Estatal LGTBI+ y ManpowerGroup sitúa el foco en la necesidad de superar las barreras estructurales y los prejuicios que continúan condicionando las trayectorias laborales de las personas trans.
Las dificultades para acceder a un empleo, las situaciones de violencia o discriminación y los obstáculos para progresar profesionalmente muestran que el reconocimiento formal de los derechos no garantiza por sí solo la igualdad de oportunidades.
Para las entidades promotoras del estudio, el siguiente paso debe centrarse en trasladar las políticas de diversidad a la realidad cotidiana de las organizaciones, mediante formación, protocolos efectivos y mecanismos de seguimiento.
La investigación plantea así un cambio de enfoque: pasar de la inclusión como declaración de intenciones a la igualdad de oportunidades como una práctica real dentro del mercado laboral, en la que las competencias profesionales de cada persona prevalezcan sobre cualquier prejuicio relacionado con su identidad de género.







