Nuevos insultos de odio en el fútbol profesional reabren el debate sobre la impunidad y la falta de protocolos efectivos
El Observatorio Andaluz contra la Homofobia, Bifobia y Transfobia ha condenado públicamente los ataques LGTBIfóbicos sufridos por el futbolista Borja Iglesias a la salida de un partido disputado en Sevilla, en lo que ha calificado como un nuevo y grave episodio de odio en el fútbol profesional.
Los hechos ocurrieron al finalizar el encuentro, cuando el delantero tuvo un gesto de cercanía al regalar su camiseta a un amigo que le esperaba fuera del estadio. En ese momento, varios individuos aprovecharon la proximidad para proferir insultos homófobos, entre ellos expresiones como «muérete maricón». Los ataques no se limitaron al estadio, sino que continuaron posteriormente a través de redes sociales.
Desde el Observatorio andaluz se subraya que un acto deportivo y solidario no puede convertirse en una oportunidad para el odio, y se advierte de que este tipo de comportamientos no son hechos aislados, sino parte de un problema estructural que persiste en los estadios de fútbol.
El Celta de Vigo, club actual de Borja Iglesias, no tardó en mostrar públicamente su respaldo al futbolista. A través de la red social X, la entidad emitió un mensaje contundente contra el odio: «El respeto no se negocia. El odio no tiene cabida en el fútbol», añadiendo que se sienten «orgullosos» de Iglesias «dentro y fuera del terreno de juego».
Por su parte, el propio jugador respondió a las agresiones con ironía en redes sociales, publicando el mensaje: «Qué raro, si esto en el fútbol no pasa nunca». Una reacción que, según el Observatorio, pone en evidencia la normalización de este tipo de violencias y la falta de consecuencias reales para quienes las ejercen.
Un problema que va más allá de un caso concreto
El Observatorio Andaluz contra la Homofobia, Bifobia y Transfobia señala que el lenguaje utilizado cruza todas las líneas rojas y podría encuadrarse dentro de un presunto discurso de odio, que debe ser sancionado. La entidad insiste en que no importa la orientación sexual real o percibida del deportista: el objetivo de estos insultos es humillar, señalar y excluir a quienes rompen con los estereotipos tradicionales de masculinidad en el deporte.
En este sentido, Borja Iglesias no es un caso aislado. Insultos similares han sido dirigidos también contra otros futbolistas vinculados al Real Betis, como Aitor Ruibal, especialmente por gestos como pintarse las uñas. De hecho, el pasado 15 de diciembre, durante un Rayo Vallecano–Betis en el Estadio de Vallecas, un aficionado gritó a Ruibal «píntate las uñas», a lo que el jugador respondió de forma directa: «ale, homófobo».
“La lucha contra la LGTBIfobia es una prioridad”, señalan desde la entidad, que reafirma su compromiso de vigilar y denunciar cualquier situación que atente contra la dignidad de las personas. En este marco, defienden que Andalucía debe ser un referente de respeto, y que el fútbol debe convertirse, de una vez por todas, en un espacio seguro para todas las personas, dentro y fuera del terreno de juego.







