“Erotica”, la experiencia de Momento Catering que convierte la gastronomía en un viaje por los cinco sentidos

Cocina, deseo, ciencia y socialización se dan la mano en una propuesta que rompe moldes y abre espacio a nuevas formas de encuentro

Hay proyectos que nacen para alimentar. Y otros que, además, aspiran a provocar, conectar y despertar. En ese punto se sitúa “Erotica”, la nueva propuesta de Momento Catering, una iniciativa que se mueve entre la experiencia gastronómica, la clase de cocina y el evento social para explorar cómo los alimentos pueden activar emociones, sensaciones y formas distintas de relacionarse.

Lejos de la idea convencional de una cena temática, “Erotica” se plantea como una vivencia inmersiva en la que la cocina se convierte en lenguaje sensorial. La base del proyecto parte del estudio de materias primas concretas y de su capacidad para estimular el cuerpo humano, integrando gusto, tacto, olfato, vista e incluso la dimensión emocional de compartir mesa con otras personas.

Detrás de esta propuesta están Alessandro Paoli, dietista y nutricionista graduado por la Universidad de Roma Tor Vergata, y Nicolás Gonzales, chef formado en Le Cordon Bleu Perú con más de once años de experiencia en restaurantes de prestigio. El primero aporta el soporte técnico y científico; el segundo, la creatividad culinaria y el conocimiento del producto. La combinación da forma a un concepto que no solo quiere sorprender al paladar, sino también explicar por qué ciertos ingredientes pueden generar respuestas físicas y sensoriales en quien los consume.

La experiencia está diseñada como un recorrido donde cada plato tiene nombre propio y narrativa propia. El entrante, “A ojos cerrados”, propone una ensalada de rúcula, gambas, parmesano, almendras, pistachos y vinagreta exótica que se construye con los ojos vendados, guiándose únicamente por el olfato, el tacto y el gusto. Más que un juego, la dinámica funciona como una declaración de intenciones: bajar el ruido visual para intensificar la percepción del resto de sentidos.

A partir de ahí, la experiencia avanza con platos como “Directo al corazón”, un solomillo de ternera con pimienta y reducción de vino blanco y azafrán, y “Susurro salvaje”, unas gambas con lima, jengibre y cilantro acompañadas de espárragos salteados. El cierre llega con “Sumérgete en el placer”, un postre de chocolate negro con arándanos, fresas y trufas, acompañado por el cóctel “Pecado tropical”, elaborado con tequila, zumo de piña, tónica, arándanos y menta.

Pero “Erotica” no quiere quedarse en la estética sugerente de un menú bien construido. Uno de sus rasgos más singulares es que incorpora una explicación divulgativa sobre los compuestos presentes en cada alimento y su posible impacto en el organismo. La rúcula y los pistachos aparecen asociados a la producción de óxido nítrico; el chocolate negro, a la liberación de dopamina y serotonina; el azafrán, a la modulación neuroquímica vinculada al deseo; y las hierbas aromáticas, a la activación del sistema olfativo-límbico, directamente conectado con las emociones. Todo ello se presenta dentro de un relato que mezcla cocina, placer y curiosidad científica.

Ese cruce entre rigor y juego es precisamente una de las claves del proyecto. En un momento en que muchas propuestas de ocio buscan diferenciarse a través de la experiencia, Momento Catering plantea una fórmula donde la gastronomía sirve también como pretexto para conversar, conocerse y compartir un entorno relajado. “Erotica” se define así como un espacio abierto a la socialización, tanto para quienes buscan una conexión especial como para quienes simplemente quieren vivir algo distinto y ampliar su círculo.

La propuesta incorpora además una vocación inclusiva en su calendario. La primera edición, prevista para el 28 de marzo, agotó todas sus plazas. Después llegará una sesión dirigida a parejas el 18 de abril, y en mayo está anunciada una edición orientada específicamente a la comunidad LGBTQ+, una decisión que amplía el alcance del proyecto y lo sitúa en una lógica de diversidad afectiva y relacional coherente con los tiempos y con el tipo de público que busca experiencias más abiertas, menos normativas y más participativas.

En el fondo, “Erotica” habla de algo más amplio que la cocina. Habla de cómo comemos, de cómo nos vinculamos con el placer, de la capacidad de los sentidos para alterar la experiencia cotidiana y de la necesidad de generar espacios donde la gastronomía deje de ser solo consumo para convertirse en vivencia. Frente al formato clásico de la cena cerrada y previsible, Momento Catering propone una puesta en escena donde siempre hay variaciones, sorpresas y un margen para que cada edición tenga identidad propia.

En una escena saturada de planes clonados, “Erotica” destaca por su voluntad de ir un paso más allá: cocinar como quien narra, servir como quien provoca una emoción y reunir a desconocidos alrededor de una mesa para recordar que el deseo también puede entrar por el gusto, por el aroma y por la conversación.

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