Existen relatos que nacen de la urgencia de ser contados, no solo como una actividad cinematográfica, sino para mostrar que existen otras formas de vivir y sentir. El documental Este cuerpo mío, dirigido por Afioco Gnecco y Carolina Yuste, se consolida como una obra que rompe con la histórica visión sombría de las identidades trans, para ofrecer una narrativa sumergida en el amor y el acompañamiento. Tras su estreno oficial a finales de 2025, la película continúa su exitoso recorrido, habiéndose presentado el pasado sábado 7 de marzo en el Festival de Málaga.
Más allá de ser una simple crónica de transición, el film es el retrato de una amistad inquebrantable. A lo largo del metraje, acompañamos a Rafael en los primeros años de su proceso de reafirmación de género, un camino lleno de retos y pequeñas victorias que lo conducen hacia ese «metro cuadrado de paz» que tanto ansía.
Una respuesta al cine del tormento
Para Afioco Gnecco, codirector y protagonista, este proyecto nace de una necesidad personal de confrontar los referentes que el cine le ofreció en su juventud, a menudo marcados por la violencia y el aislamiento. «Mi desafío como cineasta ha sido buscar otra mirada: narrar desde el amor y la luz», explica Afioco.
Hacer esta película ha sido para él un acto de «renacer frente a una cámara». El documental se aleja de la moraleja para abrir un espacio de vulnerabilidad radical , funcionando como un refugio y una tabla de salvación para quienes todavía buscan reconocerse en la pantalla.

El arte como espejo y vínculo
Para la reconocida actriz Carolina Yuste, ganadora de dos premios Goya, este documental supone su debut en la dirección cinematográfica. De esta manera, lo que empezó como el simple deseo de apoyar a su amigo en su proceso personal, acabó siendo para ella un ejercicio de reconocimiento de sus propias inquietudes.
La película explora preguntas universales sobre la identidad y el vínculo humano. Según Yuste, la historia es, por encima de todo, una historia de amor de alguien que se elige con coraje a pesar del ruido, y el de dos amigos que se sostienen mutuamente para seguir existiendo.
Un equipo de nuevas voces
El proyecto cuenta con el respaldo de Potenza Producciones, liderada por Carlo D’Ursi , una compañía dedicada al descubrimiento de nuevas voces que exploran territorios narrativos poco transitados. La colaboración entre Gnecco y Yuste ya dio frutos anteriormente con el cortometraje Ciao Bambina, que obtuvo la Biznaga de Plata en Málaga y una nominación a los Premios Goya.
Con una duración de 86 minutos, Este cuerpo mío es un rastro de vida que transforma el desgarro en luz. Además, es una obra necesaria en el panorama audiovisual actual, y un legado para aquel niño que a su director no le dejaron ser.








