Kazajistán intensifica la presión sobre el activismo LGTBI tras aprobar su ley contra la “propaganda”

Vibrant hands displaying LGBTQIA+ pride symbols with rainbow colors.
Las detenciones de Ardzh Tursynkan, Temirlan Baimash y Zhanar Sekerbayeva, la condena posterior de esta última y las primeras investigaciones sobre un podcast de Feminita evidencian el creciente cerco a la visibilidad LGTBIQ+ en el país centroasiático

La situación de las personas LGTBIQ+ y de quienes defienden sus derechos continúa deteriorándose en Kazajistán. Las detenciones de varios activistas a finales de 2025, el proceso penal y posterior condena contra la feminista Zhanar Sekerbayeva y las recientes investigaciones policiales sobre un podcast de la organización Feminita se producen en un contexto marcado por la entrada en vigor de una legislación que restringe la denominada “propaganda de orientación sexual no tradicional”.

La norma, firmada el 30 de diciembre de 2025, define como “propaganda de orientación sexual no tradicional” la difusión pública de información sobre dicha orientación cuando tenga como finalidad formar una opinión pública positiva. Las modificaciones afectan, entre otros ámbitos, a los medios de comunicación, las plataformas digitales, la publicidad, el cine y los contenidos dirigidos a menores.

Una reunión sobre discriminación acabó con Ardzh Tursynkan detenido

Uno de los episodios que precedieron a la entrada en vigor de la nueva legislación ocurrió el 21 de noviembre de 2025 en Astana.

Activistas y organizaciones participaban en una mesa redonda destinada a presentar y debatir información sobre la discriminación por orientación sexual e identidad y expresión de género en Kazajistán. Entre los participantes se encontraba Ardzh Tursynkan, activista trans e investigador vinculado a organizaciones defensoras de los derechos LGTBI.

Según la documentación recopilada por Front Line Defenders, una activista anti-LGTBI irrumpió en el encuentro, interrumpió reiteradamente a los participantes y presentó posteriormente una denuncia contra Tursynkan. Cuando llegó la policía, el defensor de derechos humanos fue detenido y trasladado a una comisaría del distrito de Saryarka.

Tursynkan permaneció bajo custodia durante la noche y el 22 de noviembre un tribunal de Astana lo declaró culpable de “hooliganismo menor” en aplicación del artículo 434.1 del Código de Infracciones Administrativas. Fue sancionado con una multa de aproximadamente 80.000 tenges y posteriormente puesto en libertad.

Front Line Defenders y FIDH/OMCT denunciaron además que durante su detención habría sufrido comentarios degradantes relacionados con su identidad de género y orientación sexual y amenazas de violencia sexual por parte de otro detenido. 

Temirlan Baimash y Zhanar Sekerbayeva, detenidos al día siguiente

La tensión continuó el 22 de noviembre. Temirlan Baimash, cofundador de la iniciativa juvenil Queer.kz, y Zhanar Sekerbayeva, cofundadora de Feminita, se encontraban con otras personas en un café de Astana mientras intentaban obtener información sobre la situación de Tursynkan.

Según Front Line Defenders y el Observatorio para la Protección de los Defensores de Derechos Humanos, un grupo de personas contrario al activismo LGTBI acudió al establecimiento y comenzó a grabar y enfrentarse a los presentes.

Las organizaciones sostienen que Baimash y Sekerbayeva fueron objeto de agresiones verbales y físicas. Tras la llegada de la policía, Baimash fue detenido. Sekerbayeva, que se había desplazado hasta otro establecimiento para evitar el enfrentamiento, también terminó bajo custodia policial.

Ambos fueron trasladados a una comisaría del distrito de Saryarka, donde permanecieron alrededor de tres horas antes de ser puestos en libertad. Front Line Defenders afirma que las autoridades no les proporcionaron entonces una explicación sobre los motivos de su detención.

El caso de Baimash continuó posteriormente. El 12 de enero de 2026 fue interrogado por la policía a raíz de una denuncia relacionada con lo sucedido en el café. Desde Front Line Defenders sostienen que las imágenes disponibles respaldan la versión del activista de que él y Sekerbayeva fueron quienes sufrieron la agresión.

El caso contra Zhanar Sekerbayeva acabó en una condena penal

Las consecuencias judiciales fueron todavía mayores para Zhanar Sekerbayeva. La Fiscalía presentó cargos penales contra la cofundadora de Feminita por los hechos ocurridos en el café. Human Rights Watch advirtió en abril que el procedimiento parecía relacionado con su activismo en defensa de los derechos de lesbianas, gais, bisexuales y personas trans y reclamó el fin del hostigamiento contra las personas defensoras de derechos humanos.

El 22 de abril de 2026, un tribunal penal de Astana declaró a Sekerbayeva culpable en virtud del artículo 109-1.1 del Código Penal, relativo a golpes u otros actos violentos que causen dolor físico sin provocar lesiones leves.

La activista recibió una multa de alrededor de 178.000 tenges (aproximadamente 337 euros). Recurrió la sentencia, pero el 2 de junio el Tribunal de la ciudad de Astana confirmó la decisión de primera instancia.

Amnistía Internacional publicó el 1 de septiembre una investigación sobre el procedimiento y recogió el testimonio de Sekerbayeva, que considera su procesamiento una forma de represalia y un mensaje intimidatorio dirigido al conjunto del activismo LGTBI.

Una ley que restringe la visibilidad positiva de las personas LGTBI

En paralelo a estos episodios, Kazajistán culminó la aprobación de una legislación destinada a impedir la difusión de lo que las instituciones del país denominan “propaganda de orientación sexual no tradicional”.

El presidente Kassym-Jomart Tokayev firmó el 30 de diciembre de 2025 la Ley 248-VIII, que introdujo cambios en numerosos textos legislativos. Su publicación oficial tuvo lugar el 31 de diciembre de 2025 y la mayor parte de sus disposiciones comenzó a aplicarse tras el plazo de 60 días previsto por la propia norma.

El propio texto legal define la “propaganda de orientación sexual no tradicional” como la difusión pública, incluso a través de medios de comunicación, redes de telecomunicaciones o plataformas online, de información destinada a formar una opinión pública positiva sobre esas orientaciones.

Las modificaciones afectan directamente a la legislación sobre medios de comunicación. La versión vigente de la Ley de Medios de Comunicación, disponible también en la base jurídica estatal, incorpora la “orientación sexual no tradicional” entre los contenidos cuya “propaganda” queda prohibida.

También se modificó la normativa destinada a proteger a los menores frente a determinados contenidos. El texto oficial incluye ahora la “promoción de orientación sexual no tradicional” entre la información cuya distribución a menores está prohibida.

Un podcast se convierte en una de las primeras pruebas de la nueva ley

La preocupación expresada por las organizaciones de derechos humanos empieza ahora a materializarse en actuaciones concretas. El pasado 25 de agosto, Gulzada Serzhan, cofundadora de Feminita, y otras dos activistas fueron citadas para ser interrogadas por el Departamento de Policía de Almaty.

Según el Kazakhstan International Bureau for Human Rights and Rule of Law (KIBHR), un agente de la unidad contra el crimen organizado las convocó en relación con una posible “propaganda LGTBI” en el podcast Ten Tershilik.

El episodio señalado por las autoridades estaba dedicado, según KIBHR, a cuestiones relacionadas con el ecologismo, el veganismo y el matriarcado. La organización afirma además que el contenido no estaba disponible públicamente y que únicamente podía accederse mediante un enlace.

KIBHR considera el caso como el primer intento conocido de aplicación práctica de las nuevas restricciones sobre la denominada “propaganda LGTBI”.

El matrimonio entre personas del mismo sexo queda excluido también por la nueva Constitución

El endurecimiento normativo ha alcanzado también al reconocimiento de las parejas del mismo sexo. Kazajistán aprobó mediante referéndum el 15 de marzo de 2026 una nueva Constitución, que entró en vigor el 1 de julio de 2026. El artículo 30.2 establece expresamente que el matrimonio es una unión voluntaria e igualitaria “entre un hombre y una mujer” registrada por el Estado.

Años de denuncias por hostigamiento

Las actuales restricciones se producen sobre un escenario previo de denuncias por discriminación, agresiones y obstáculos al trabajo de las organizaciones LGTBI.

La Relatoría Especial de Naciones Unidas sobre la situación de los defensores de derechos humanos ya había expresado su preocupación por el hostigamiento sufrido por activistas que trabajan en defensa de los derechos de las mujeres y de las personas LGTBIQ+ en Kazajistán.

Entre las personas mencionadas expresamente por los mecanismos de Naciones Unidas se encuentran Gulzada Serzhan y Zhanar Sekerbayeva, fundadoras de Feminita. La comunicación internacional recoge antecedentes relacionados con intimidación, obstáculos administrativos y falta de investigaciones efectivas sobre ataques y vulneraciones denunciadas por ambas activistas. La diferencia ahora es que esta presión social y policial se desarrolla ahora bajo un marco jurídico que permite sancionar determinadas expresiones públicas favorables a la diversidad sexual.

Los interrogatorios relacionados con el podcast de Feminita muestran hasta dónde podría extenderse la interpretación de la nueva legislación. Para las organizaciones de derechos humanos, el debate ya no se limita a qué materiales pueden ser considerados “propaganda”, sino a cuánto espacio seguirá existiendo en Kazajistán para informar, debatir y defender públicamente la igualdad de las personas LGTBIQ+.

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