La alianza promotora del acuerdo valora el avance que supone la finalización del informe de conclusiones, pero recuerda que el texto arrastra retrasos desde mayo de 2025
La alianza de entidades impulsoras del Pacto de Estado contra los discursos de odio hacia los grupos en situación de vulnerabilidad ha reconocido como un paso relevante la finalización del informe de conclusiones y la continuación de su tramitación en la Subcomisión para la lucha contra los discursos de odio, aunque insiste en que el proceso debe agilizarse para culminar su aprobación.
Las organizaciones sociales subrayan que este avance era necesario para seguir adelante con la tramitación parlamentaria, pero recuerdan que el informe debía haberse elaborado tras la finalización de las comparecencias en mayo de 2025. Por ello, reclaman a los grupos políticos un compromiso firme para que el pacto salga adelante sin más demoras.
Según trasladan las entidades promotoras, la urgencia de este acuerdo responde al impacto real que los discursos de odio tienen sobre los colectivos en situación de vulnerabilidad, que siguen sufriendo sus consecuencias en forma de violencia verbal y física. A su juicio, se trata de una medida “no solo imprescindible, sino también urgente”.
El pacto, impulsado por la Federación Estatal LGTBI+ junto a otras organizaciones de derechos humanos y los principales sindicatos, nace con el objetivo de erradicar de la esfera pública aquellos discursos que fomentan el señalamiento, la exclusión y la violencia contra personas y colectivos vulnerabilizados.
Las entidades recuerdan además que esta propuesta se ha trabajado de forma conjunta durante los dos últimos años entre el movimiento asociativo, el sindical y los grupos parlamentarios, y aseguran que cuenta con un respaldo amplio. En este contexto, permanecen a la espera de conocer el contenido concreto del informe de conclusiones.
Asimismo, solicitan a los partidos políticos que respeten los compromisos adquiridos durante las reuniones mantenidas con la alianza en septiembre de 2025 y que respalden la puesta en marcha de medidas que consideran esenciales para frenar el odio.
“Los discursos de odio merman nuestra convivencia y generan un clima de violencia que perjudica no solo a los colectivos en situación de vulnerabilidad, que la sufren en primera persona, sino al conjunto de la sociedad”, concluyen las organizaciones, que apelan a una respuesta “unánime y contundente” para sacar adelante un acuerdo de país “pionero” en la defensa de la convivencia democrática.
Entre las entidades impulsoras del pacto figuran la Federación Estatal LGTBI+, Fundación Triángulo, Asociación Chrysallis, CERMI, Fundación ONCE, CESIDA, Consejo de la Juventud de España, Red Acoge, CEAR, HOGAR SÍ, Fundación Secretariado Gitano, Oxfam Intermón, CCOO y UGT.







