El Principado de Asturias encara la recta final de una de las promesas pendientes de la pasada legislatura: la aprobación de una ley autonómica LGTBI, cuyo borrador inicia hoy el trámite de información pública, paso previo a su remisión al Parlamento regional.
La futura norma asturiana se inspira en la Ley estatal 4/2023, conocida como ley trans, que reconoció la autodeterminación de género y amplió el marco de derechos de las personas LGTBI en todo el país. La iniciativa autonómica busca ahora desarrollar las competencias propias del Principado mediante un enfoque transversal que afecte a todas las áreas de la administración.
El articulado plantea la introducción de obligaciones concretas para las administraciones públicas, con el objetivo de reforzar la prevención y la respuesta frente a la LGTBIfobia en ámbitos especialmente sensibles como la educación, la sanidad, el empleo y los servicios sociales. Entre las medidas previstas figuran protocolos específicos de actuación, formación del personal público y mecanismos de protección y acompañamiento a las víctimas de discriminación.
En el ámbito educativo, el borrador establece garantías para el respeto a la identidad y expresión de género del alumnado, así como la promoción de entornos escolares seguros e inclusivos. En sanidad y servicios sociales, la norma refuerza el derecho a una atención libre de discriminación y adaptada a la diversidad afectivo-sexual y de género. En materia laboral, se contemplan actuaciones contra la discriminación en el acceso al empleo y en las condiciones de trabajo.
Con la apertura del periodo de información pública, el Gobierno asturiano da entrada a aportaciones de la ciudadanía, colectivos sociales y entidades especializadas, con la intención de enriquecer el texto antes de su tramitación parlamentaria. El Ejecutivo autonómico confía en que la futura ley permita consolidar un marco autonómico sólido de protección de los derechos LGTBI y situar a Asturias entre las comunidades con mayor nivel de garantías frente a la discriminación.







