El Árbol de las Palabras-Aperitivos de Cine ha reunido ayer lunes en la playa de Los Lances de Tarifa a dos directores de la sección Hipermetropía y dos actrices para reflexionar sobre la creación cinematográfica en contextos de bajo presupuesto.
El encuentro, celebrado en Waikiki y moderado por Pablo de María, contó con la participación del keniano Damien Hauser, director de Memory of Princess Mumbi, y su protagonista, la actriz Shandra Apondi; el director sudafricano Devon Delmar, codirector de Variations on A Theme; y la actriz angoleña Yohana Selei, protagonista de Las aventuras de Angosat, de la sección Miradas españolas.
Durante la mesa, De María lanzó a los participantes la pregunta de si existe más libertad creativa cuando una película cuenta con menos presupuesto. Los cineastas respondieron afirmativamente. “Si recibiéramos 1 millón de euros nuestras películas serían peores”, expresó Devon Delmar, quien añadió que “al no tener un presupuesto grande hay que pensar mucho cómo hacer las cosas y la obra se vuelve más íntima y considerada”.
Por su parte, Shandra Apondi señaló que un presupuesto bajo significa “que no se intente influir en tu historia”. La actriz también reflexionó sobre la financiación procedente de Europa y apuntó que, en esos casos, suelen repetirse las mismas historias sobre África.
Delmar también abordó el proceso creativo de Variations on A Theme, película que codirige y cuya estructura se basa en la música, con ecos de Las variaciones Goldberg de Bach, para contar la historia de la abuela del otro director, Jason Jacobs. Según explicó, se trata de “una mujer que a través de sus rutinas ha logrado la resistencia”.
Damien Hauser, director de la película inaugural de la 23ª edición del FCAT, Memory of Princess Mumbi, y Premio FCAT Lab 2025, explicó que comenzó a experimentar con herramientas de inteligencia artificial cuando aparecieron las primeras opciones disponibles, aunque reconoció que sentía que eran “herramientas equivocadas”. El cineasta también habló sobre cómo realizar una película de ciencia ficción de bajo presupuesto a partir de condiciones muy económicas y un proceso colaborativo. “Rodar sin presupuesto es adaptarte a lo que tienes”, afirmó.
La actriz Yohana Selei, protagonista de Las aventuras de Angosat, explicó que la película aborda cómo el presidente de Angola promete crear un satélite que nunca llega a una población muy depauperada. “Somos pobres pero intentamos ser felices, porque vivimos en nuestra cabeza, fuera de la realidad”, señaló. La obra se presenta como un musical alegre y crítico basado en una pieza teatral simbólica “que es un grito de ayuda”.
La jornada también incluyó un encuentro con el artista visual y cineasta puertorriqueño José Arturo Ballester, especialista en arte decolonial y estudios de la afrodescendencia, con estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cádiz. Tras la proyección de su cortometraje Siempre el mar, Ballester profundizó en cuestiones vinculadas al afro-indigenismo, el trabajo artístico decolonial en un espacio eurocentral y la insularidad africana, tema central de esta edición del festival.
El cortometraje está inspirado en la ruta migratoria del Canal de la Mona, un estrecho marino que separa República Dominicana de Puerto Rico y conecta el mar Caribe con el océano Atlántico. Según Ballester, “la travesía de un cuerpo de agua para tener una mejor vida está creando un inframundo bajo el mar”. El artista también explicó su cambio de mirada hacia el mar: “Antes lo veía como una tumba, y ahora lo veo como un proceso de transformación”.
Dentro de la retrospectiva Islas, el FCAT proyectó este lunes en Tarifa varias sesiones vinculadas a los archipiélagos africanos y afrodescendientes. Entre ellas estuvo Aimé Césaire – Un homme une terre, documental de Sarah Maldoror sobre el poeta y político martinicano Aimé Césaire, figura destacada del movimiento de la negritud. La Casa de la Cultura acogió además la sesión formada por Siempre el mar, Mulata y Liborio, con un coloquio posterior junto a José Arturo Ballester Panelli.
La programación del lunes también incluyó la sección competitiva En Breve, con cortometrajes como God Sleeps on Sundays, del director zimbabuense Naishe Nyamubaya; Aïcha, de la directora marroquí Sanaa El Alaoui; Coeur bleu, del haitiano Samuel Suffren; y Taxi, de Gaël Kamilindi.
Asimismo, este lunes ha comenzado el Aula de cine africano, impartida por Javier H. Estrada, crítico, profesor y codirector de la SEMINCI. El curso, que se prolongará hasta el 28 de mayo, está dedicado este año a las islas africanas y de la diáspora, y propone entender los cines africanos como “archipiélagos”, con estéticas y lenguas propias.
Por último, la película La vida después de Siham, del director Namir Abdel Messeeh, ha inaugurado las sesiones de tarde de la extensión del FCAT en la Fundación Tres Culturas de Sevilla. La programadora del festival, Marion Berger, acompañó al director en el encuentro con el público tras la proyección de este documental sobre el duelo tras la muerte de una madre, construido a través de la autoficción y el humor.







