Con motivo del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, la entidad pone el foco en el estrés de minorías, la violencia y el aislamiento que afectan a las personas LGTBIQA+ y reclama reforzar los factores de protección
Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, una fecha destinada a sensibilizar sobre un problema de salud complejo que requiere prevención, acompañamiento y una respuesta social sostenida durante todo el año.
Con motivo de esta jornada, el Observatorio Andaluz contra la Homofobia, Bifobia y Transfobia ha puesto el foco en la realidad específica de las personas LGTBIQA+, recordando que factores como la discriminación, el acoso, el rechazo o la necesidad de ocultar la propia identidad pueden incrementar las situaciones de vulnerabilidad.
La entidad recoge datos de la tercera encuesta sobre población LGTBIQA+ de la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA), realizada en 2023, según la cual una de cada tres personas participantes reconocía haber experimentado problemas relacionados con su salud mental.
Discriminación, ansiedad y ocultación de la identidad
El Observatorio señala diferentes circunstancias que pueden actuar como factores de riesgo entre las personas del colectivo, entre ellas el ánimo depresivo, la ansiedad, la discriminación, las dificultades de acceso al empleo, el miedo a mostrar la propia identidad, el acoso y las agresiones LGTBIfóbicas.
También destaca las consecuencias que puede tener verse obligado a ocultar la orientación sexual o identidad de género en espacios como el trabajo o experimentar inseguridad a la hora de acceder a determinados servicios.
Según los datos de la encuesta europea citados por la organización para España, un 18% de las personas queer encuestadas afirmó haber intentado suicidarse alguna vez.
El Observatorio llama, no obstante, a entender estas situaciones dentro de un contexto social más amplio y no como una consecuencia de pertenecer al colectivo LGTBIQA+. La organización señala especialmente el peso que pueden tener la discriminación y las diferentes formas de violencia que atraviesan la vida de estas personas.
Personas trans e intersexuales, entre las más vulnerables
Entre los grupos que el Observatorio identifica como especialmente vulnerables, a partir de los datos de la FRA, se encuentran las personas trans, las personas intersexuales y las mujeres bisexuales.
La entidad vincula esta mayor vulnerabilidad con la exposición continuada a formas de violencia y rechazo de carácter estructural, político, social y mediático.
En este contexto cobra especial importancia el concepto de estrés de minorías, que hace referencia al impacto psicológico que puede generar pertenecer a un grupo sometido de manera continuada a estigma, prejuicios, discriminación y rechazo.
Ese estrés puede traducirse, según explica el Observatorio, en ansiedad, dificultades para establecer relaciones de confianza, estados de ánimo bajos, problemas para construir redes sociales o una sensación recurrente de encontrarse en peligro.
La importancia de crear redes de apoyo
Ante esta realidad, el Observatorio Andaluz LGTBI insiste en la necesidad de fortalecer los factores de protección frente a la ideación suicida.
Entre ellos señala disponer de vínculos y personas de confianza, cuidar la salud física, garantizar un acceso adecuado a la educación y al empleo, fomentar la sensibilización social y favorecer una vida activa.
También considera fundamental combatir las diferentes formas de violencia y discriminación que afectan al colectivo, respaldar la defensa de los derechos humanos y contribuir a frenar la difusión de bulos y mensajes de odio contra las personas LGTBIQA+.
La organización recomienda asimismo aprender a reconocer algunas circunstancias que pueden incrementar la vulnerabilidad de una persona, como la soledad, la ausencia de redes de apoyo, el estrés y la ansiedad mantenidos, la depresión, las experiencias traumáticas o haber sufrido abuso y acoso.
Una prevención que debe mantenerse durante todo el año
El mensaje central del Observatorio con motivo del 10 de septiembre es que la prevención del suicidio no puede limitarse a una única jornada de sensibilización.
La defensa de espacios seguros, la creación de redes de apoyo, el acompañamiento y la lucha contra la LGTBIfobia son, para la entidad, herramientas que deben mantenerse durante todo el año para reducir las situaciones de vulnerabilidad que afectan a las personas del colectivo.
La prevención pasa así no solo por atender el sufrimiento individual, sino también por combatir las condiciones sociales de discriminación, aislamiento y violencia que pueden contribuir a agravarlo.







