Las organizaciones alertan de que el proceso abierto en Cusco puede sentar un precedente para la libertad de expresión artística, el derecho de reunión y la defensa de los derechos LGTBIQ+
ILGA Mundo e ILGALAC han mostrado su apoyo a cinco activistas y personas defensoras de los derechos LGTBIQ+ de Cusco, en Perú, que se enfrentan a una investigación penal tras participar en la Marcha del Orgullo celebrada en julio de 2025. Entre las personas investigadas se encuentran artistas drag.
Según explican ambas organizaciones, la movilización se desarrolló de forma pacífica, había sido comunicada previamente a las autoridades y contó con presencia policial.
La situación cambió al día siguiente, cuando un programa de televisión local difundió imágenes de la marcha acompañadas, según denuncian ILGA Mundo e ILGALAC, de comentarios estigmatizantes y discriminatorios contra participantes y artistas drag.
A raíz de aquella emisión, el Ministerio Público abrió de oficio una investigación contra la periodista responsable por presunta discriminación e incitación a la discriminación. Las cinco personas activistas fueron reconocidas entonces como agraviadas dentro del procedimiento.
Meses después, la periodista presentó a su vez una denuncia penal contra ellas.
Investigadas por «ofensas al pudor público»
Las cinco personas afrontan ahora una investigación por el delito de «ofensas al pudor público» en su modalidad agravada, que, según el comunicado difundido por las organizaciones, puede conllevar penas de entre cuatro y seis años de prisión, además de inhabilitación.
ILGA Mundo e ILGALAC advierten de que la continuidad del procedimiento puede ir mucho más allá del caso concreto y generar un efecto disuasorio sobre quienes participan de manera visible en las celebraciones del Orgullo o expresan públicamente su identidad.
Las organizaciones consideran que el proceso plantea interrogantes en torno a derechos como la libertad de expresión artística, la reunión pacífica, los derechos culturales y la protección de las personas defensoras de derechos humanos.
«El arte drag es una expresión artística, cultural y política profundamente ligada a la historia y la resistencia de nuestras comunidades», señalan ambas entidades, que rechazan que este tipo de expresión pueda tratarse como obscenidad o servir de base para perseguir penalmente a quienes participan en actos públicos.
Reclaman un proceso libre de discriminación
ILGA Mundo e ILGALAC han pedido a las autoridades judiciales y fiscales peruanas que garanticen un procedimiento libre de discriminación y estigmatización y que tengan en cuenta los estándares internacionales de protección de los derechos humanos.
El comunicado fue difundido el 4 de septiembre, fecha en la que estaba prevista una audiencia para valorar si los hechos atribuidos a las cinco personas podían encajar en el delito investigado.
Las organizaciones no detallan en el documento el resultado de esa audiencia, pero insisten en que seguirán de cerca la evolución de la causa y acompañando a los colectivos y activistas LGTBIQ+ de Perú.
Para ambas entidades, el caso trasciende a las cinco personas investigadas y afecta al derecho de las personas LGTBIQ+ a ocupar el espacio público y expresarse libremente a través del arte y de la protesta.
«El arte drag no es delito. La discriminación sí», concluyen ILGA Mundo e ILGALAC.







