El Festival de Cine Africano de Tarifa-Tánger ha acogido en una nueva jornada la charla “Rodajes en enclaves arqueológicos”, un encuentro organizado por Andalucía Film Commission con el apoyo de Tarifa Film Office. La cita ha servido para reflexionar sobre las posibilidades que ofrecen los espacios patrimoniales como escenarios audiovisuales, así como sobre la necesidad de compatibilizar la actividad cinematográfica con la protección del patrimonio y del entorno.
El encuentro ha contado con la participación de Piluca Querol, directora de Andalucía Film Commission y miembro de la Academia de Cine de Andalucía; José Antonio Santos Perea, alcalde de Tarifa; Jorge Benítez, concejal de Turismo; y Gaetano Gualdo, coordinador del FCAT. Durante la presentación, Benítez ha destacado las bondades del municipio para los rodajes, su cercanía con Marruecos y sus posibilidades naturales y patrimoniales para “formar parte de las pantallas del mundo”. Por su parte, el alcalde ha subrayado los atractivos de Tarifa para el cine y la disposición del Ayuntamiento para facilitar rodajes.
La mesa, moderada por Jaime Fernández, gestor cultural y miembro del equipo de Andalucía Film Commission, ha reunido a Diana Sagrista, sonidista de cine y documental y ganadora del Goya al mejor sonido 2025; Lucas Tozzi, fotógrafo, filmmaker y localizador audiovisual; e Iván García Jiménez, arqueólogo especializado en Baelo Claudia y el Estrecho.
El coloquio ha partido de una cuestión central: qué implica realizar un rodaje en un espacio patrimonial. Lucas Tozzi ha defendido la importancia de “cuidar mucho del emplazamiento y dejarlo mejor que estaba”, así como el papel de las film offices para facilitar el contacto entre productoras, administraciones y espacios de rodaje. También ha remarcado la relevancia de la preparación previa para que todos los departamentos conozcan las instrucciones antes de comenzar el trabajo.
Tozzi ha señalado además las amplias posibilidades que ofrece Andalucía para reproducir localizaciones muy diversas. “Excepto el skyline de Nueva York, cualquier lugar del mundo se puede reproducir desde Andalucía: usando nuestras ciudades o paisajes naturales, ya sea con el propio patrimonio o con ayuda de sets”, ha afirmado.
Por su parte, Diana Sagrista ha defendido la necesidad de que los gestores de los espacios conozcan realmente qué supone un rodaje y de que los equipos audiovisuales entiendan las expectativas y limitaciones de cada enclave. La sonidista ha insistido en la importancia de identificar los riesgos y de actuar con responsabilidad cuando una producción pueda afectar al entorno o a especies protegidas.
El arqueólogo Iván García Jiménez ha abordado la responsabilidad en caso de conflicto con el espacio patrimonial y ha advertido sobre la necesidad de extremar la precaución, especialmente en un contexto en el que las denuncias en redes sociales pueden generar consecuencias para los responsables de conservación.
Aperitivo de cine con Namir Abdel Messeeh
La jornada también ha incluido un nuevo aperitivo de cine en el Waikiki con el director franco-egipcio Namir Abdel Messeeh, que compite en la sección Hipermetropía con La vie après Siham. En conversación con Pablo de María, el cineasta ha profundizado en el proceso de reconstrucción de la historia de sus padres a través de material de archivo, grabaciones familiares y películas clásicas del cine egipcio.
Abdel Messeeh ha explicado que en su familia él ocupa el lugar de quien conserva la memoria. “En la familia están los archivistas, hijos muy aferrados al pasado y a la historia familiar, los que tienen obsesión por la historia y por la memoria. En mi familia, ese soy yo”, ha señalado. El director también ha reflexionado sobre la relación entre creatividad audiovisual y bajo presupuesto, uno de los temas recurrentes de esta edición del FCAT.
En este sentido, ha defendido que la falta de medios puede influir en la forma de una obra, pero también estimular la búsqueda de soluciones creativas. Según ha explicado, la ausencia de financiación obliga en ocasiones a encontrar nuevas maneras de contar una historia. El cineasta ha reconocido, además, las dificultades de sostener durante años un proyecto personal y ha destacado que la distribución puede llegar a ser incluso más compleja que la producción.







